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Ha nacido el precolombino-western (desgraciadamente)
Leyendo la frase que abre el film de Mel Gibson uno espera encontrar poco más o menos que la versión cinematográfica del famoso libro de Paul Kennedy “Auge y caída de las grandes potencias” y sin embargo lo que uno encuentra es un refrito de películas de acción como “Rambo” o “El último Mohicano” aderezado con gotitas románticas a lo “Cold Mountain” y sobre todo estereotipos y planos sacados de algún que otro western.
“Apocalypto” es un fraude, y lo es por no ser honrado en su planteamiento y engañar al espectador. ¿Era necesario la versión original para mostrar más qué, pregunto yo?
Lo que más grima me produce es percibir como algunos que critican la película lo hacen porque piensan que es un alegato contra las culturas precolombinas. Por favor, todo lo contrario... Mel Gibson hace una película claramente maniqueísta donde aparecen tribus y pueblos buenos y otros malos, pero en ningún momento se plantea aspiraciones más elevadas de carácter etnográfico y antropológico. No muestra nada de lo que allí ocurría, si lo hubiera hecho tendría que mostrar los infanticidios, canibalismos, torturas... y no a las madres pensando en sus hijos como si fueran los creadores de los derechos humanos del hombre.
Mel Gibson tocó el cielo con ese bodriete llamado “Braveheart” donde ya demostraba que el rigor histórico quedaba subordinado siempre al efectismo más hollywodiense y a pesar de que “La Pasión de Cristo” me pareció una notable película que apuntaba cosas, desgraciadamente no vemos en “Apocalypto” por ningún lado esas mejoras.
En esta ocasión no hay atisbos de hiperrrealismo, al contrario, la gente salta, corre, vuela, lucha y muere como personajes de la Nintendo pero en absoluto como hombres que vivieron en el siglo XV en un continente subdesarrollado a pesar de que algunos salten de la silla al leer esto.
Este nuevo subgénero cinematográfico que podemos definirlo como el precolombino-western, es posible que tenga éxito viendo la pandilla de usuarios que acuden a las salas de cine de los centros comerciales en EE.UU. Por mi parte lo único que puedo hacer es ponerla un cinco porque es lo que se merece... teniendo en cuenta los diseños de vestuarios, localizaciones, fotografía... la técnica y el cine unidos para siempre, la pregunta es ¿donde queda la calidad artística, los diálogos, los buenos guiones y el montaje decente?
Bueno Mel se te está acabando el crédito para mí, una película decente de cuatro es un pobre bagaje y más con los presupuestos que manejas. La próxima cinta espero que no la ruedes en sefardí para contarnos una de cine negro. Saludos.
vircenguetorix 
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