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El hombre que filmó el último instante de Bela Lugosi
Tim Burton rodó su obra maestra en el año 1994, cuando era inminente la celebración del primer centenario de la invención del cine. No sé si era su propósito que coincidieran ambas cosas, pero lo que sí sé es que rodar un biopic sobre el que oficialmente es el peor director de la historia del cine, supuso, por paradójico que parezca, el mayor y más bonito de los homenajes que se pudieron hacer al "arte" de hacer películas.
Y es que este maravilloso film rezuma cinefilia y pasión por el hecho de que alguien, con una ilusión y un entusiasmo propios de un niño de 6 años, se empeñe en realizar una película. Johnny Depp está magistral como Ed Wood, y dota al personaje de ese espíritu iconoclasta e inmaduro que al parecer poseía el verdadero Wood, quizá el mayor freakie de entre todos los cineastas de la historia.
Martin Landau, en su inolvidable papel de Bela Lugosi, hace una creación antológica, que obtuvo el Oscar. También la labor de maquillaje consiguió la estatuilla, pero Hollywood estuvo ciego con esta obra maestra, y la debería haber considerado en película, director, guión, actor, fotografía, dirección artística y montaje. Todo en ella es destacable.
Amor perro 
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