|
Miserias humanas (9.7)
Sabia mezcla entre narración clásica, goteos surrealistas y personajes esperpénticos (gracias por tu genial "descubrimiento", Ramonciño).
Sería un error quedarse en el ataque al catolicismo a la hora de analizar esta prodigiosa película de Buñuel. Está claro que es lo que más puede escandalizar en una sociedad tan mojigata como la española –de hecho, me uno a su feroz embate–, pero también es interesantísima como retablo de las miserias humanas. Ningún personaje se salva, todos son títeres decapitados al final, incluida la compasiva Viridiana, que se delata a sí misma en sus paseos sonámbulos luciendo muslamen, en su desmedido fetichismo (¿una corona de espinas entre el equipaje?: ¡jooooder...!) y en su visita final a la habitación de Jorge.
La última cena, un crucifijo que es a la vez navaja, una monja inexperta acariciando las ubres (?) de una vaca...: es necesario revisarla varias veces: nunca dejarán de sorprenderte los nuevos descubrimientos (y redescubrimientos) que harás.
Lo mejor, para mí (entre muchas cosas): la bacanal que se montan los interesados mendigos, y eso en lo que casi nadie repara: el personaje de Ramona.
Es, junto a "Los olvidados", lo mejorcito de Buñuel.
La colocaría, sin dudarlo un instante, entre las mejores películas europeas de la historia.
jastarloaoroz 
|