Cine patético que evoca a ningún sentimiento.
Porque la película es eso, la vida insulsa de un músico que pasa las horas anestesiado con el efecto de alguna droga psicodélica porque supongo que cuando no sale en pantalla se mete algo seguro, en el baño, en la cocina o en algún otro lugar de esa casa, situada en un mundo surrealista, con situaciones y actitudes absurdas.
Es la primera peli que veo de Van Sant, Gus para los amigos, y si sigue por esos derroteros, creyéndose un genio del cine por hacer patochadas que no se entienden, va a ser la última casi con total seguridad. Las horribles experiencias, si se puede elegir sobre ello, mejor vivirlas una vez en la vida.
Lo que está claro es que es un cine que crea controversia, solo hay que fijarse en las puntuaciones, pero quien encuentre significado a esto que levante el puño orgulloso y, aunque no lo crea, considérese seguidor de alguna extraña religión o creador de una nueva forma de pensar, algo así como "Precursor del pensamiento vacio".
spoiler:
El final sin palabras... bueno sí una: penoso.
¡Ah! A ver si me acuerdo y cuando pueda me depilo los pelos del culo, no vaya a ser que San Pedro no me deje entrar en el reino de los cielos por mis pintas.