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España España · Madrid
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Voto de OsitoF:
2
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2
Comedia. Romance Emilio (Mario Casas), un chico tímido y mediocre en los estudios, tiene una sola obsesión: su compañera Natalia (Amaia Salamanca), la chica más guapa y más lista de la clase, de la que lleva toda su vida enamorado. Cuando el último día del curso se decide, por fin, a declararse, se entera de que a Natalia le han concedido una beca para estudiar Medicina en Oxford. Todo parece perdido para Emilio, pero sus colegas marginados del ... [+]
19 de junio de 2011
13 de 14 usuarios han encontrado esta crítica útil
Un enfoque en clave social diría que es un premonitorio homenaje al movimiento del 15-M, con sus indignados y sus jóvenes sin más esperanza de futuro que el paro o la emigración. Visto así, el tío de la garrafa es la juventud ambiciosa que tiene objetivos pero no medios, el parapléjico es el espíritu de superación de toda clase de barreras, el rompetechos es la metáfora del potencial desperdiciado y el friki es… ni puta idea, no me hagais caso, no sé qué estoy diciendo.

Un enfoque en clave artística diría que es un homenaje al cuerpo desnudo de Amaia Salamanca, pero creo que tampoco viene al caso.

Otro posible enfoque es que es estamos ante truño sin paliativos, un intento de hacer una “American Pie” cañí, un “Supersalidos” de botijo y pandereta sin más imaginación que trasladar las ordinarieces americanas al discurso poligonero de hoy en día. Visto así, una vez aceptado que no haya límites en cuanto en cuanto a ordinarieces, que la trama (por llamarlo de alguna manera) es justificar que ciertos gags ocurran en ciertos momentos, que las interpretaciones se asemejen mucho a improvisaciones de “El Club de la Comedia” y que la dirección no va más allá de poner la cámara y decir “¡Acción!”… podemos reducir la valoración de la película a ¿me ha hecho reir o no?
Mario Casas
Gran dilema: ¿hace reir o no? Supongo que hay momentos que sí, pero no por el sketch en sí sino por alguna bastada especialmente grosera o por el buen hacer de cameos de actores de verdad como Antonio Resines o Loles León. En todo caso, no suponen más que el cinco por ciento del metraje, mientras que el otro noventa y cinco discurre entre el aburrimiento y la vergüenza ajena.

Siempre me siento injusto si termino una crítica sin poner un punto positivo, así que allá va: con esta joyita aprendes las formas más soeces de referirte a la anatomía femenina, palabras como ‘parrusada’ o ‘pelleja de dentro y pelleja de fuera’ que te permitirán sin duda triunfar en el siempre complicado mundo de tratar con chicas. ¿Duda acaso alguien de que la más estrecha e inaccesible de las mozas no se va a derretir en nuestros brazos si le hablamos en esos términos o si nos mostramos sensibles a sus cambios de humor porque le ‘haya bajado todo el tomate’?

Nivel de truño: garrafón fecal.
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