Las expectativas de esta nueva entrega de piratas del caribe distan mucho de las anteriores, pues se nota como el interés por el cine comercial se ha impuesto al cine divertido y llevadero como lo era, por ejemplo, la segunda entrega.
Aunque lo realmente decepcionante es ver como los efectos visuales, las escenas de lucha y algunos chistes malos le hacen sombra a la trama dando como resultado un desecho carente de pretensiones, salvo vaciarnos los bolsillos, claro.
Y resulta que, sin estos ingredientes que tenemos ya tan vistos y aborrecidos, la película posiblemente no hubiese superado la media hora.
Sinceramente, dado que la película se sumerge en lo absurdo desde su inicio, apuesto a que no habría sido mala idea la aparición del capitán pescanova, unos cuantos grumetes devoradores de palitos de merluza haciendo de las suyas y unas pequeñas dosis de sentido común (ausente durante todo el transcurso de la película).
En fin: peleas, chistes malos, escenas absurdas… relleno del bueno para una película totalmente hueca.
¡¡¡Que aproveche bucaneros!!!
spoiler:
Lo mejor:
• Sin duda alguna las apariciones de Keira Knightley, aunque en ningún momento nos dedicase un baile erótico en paños menores como en “Domino” (2005). Estoy seguro de que, sin ella, la película habría rozado lo insoportable hasta extremos insospechados.
• Por fin pude ver una de mis grandes fantasías plasmada en la gran pantalla: ¡¡¡Una negra gigante!!! Aunque lo mejor de todo era la mirada de asombro de todos los piratas, apuesto a que más de uno estaría pensando: “¡¡¡Venga filibusteros!!! ¿Quién se la tira primero?”
Lo peor:
• El discursito patriótico que suelta Keira Knightley cuando la película lleva ya un buen tramo, queda bastante fuera de lugar y me obligó a recordar otro parecido: el de Lena Headey en “300” (2007).
• Coincido con Dragondave en que la escena del casamiento en el barco entre Orlando y Keira es totalmente lamentable y prescindible, quisieron meter algo gracioso y les salió una escena demasiado infantil.
• El único malo humano, que nadie sabe bien como se llama, sólo sabemos que lleva peluca y que es tan malo que merece morir a cañonazos y a cámara lenta.
• Mi pobre Kraken, que debutó en la segunda parte y me lo encuentro muerto en la orilla y con los piratas mirándole como si fuera una jodida medusa.
• La escena casi final, de nuevo con Orlando y Keira como protagonistas, es la típica escena romántica y tonta más adecuada para un episodio de “Pasión de gavilanes” que para una cinta de aventuras.
• El final, tan abierto y decepcionante que apesta a posible nueva entrega, me niego a seguir pensándolo, de lo contrario mi cerebro podría sufrir daños irreparables.