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Denuncia Social
Siendo consciente del maniqueísmo que impera tanto en películas “pro todo” como en pelis de denuncia, y sabiendo que Redford me quería o pretendía tomarme el pelo, me dejé enganchar por “Leones por cordero”. Me gustó bastante. Se hace corta, va al grano y eso siempre lo agradezco. NO soporto al Cruise, siempre me da la sensación que está interpretando para sí mismo, como si tuviera un espejo y dijera esa famosa frase de: “Me estás hablando a mí”. Sólo, y digo sólo, me lo creo en su papel de “Risky business”. En el resto, me da fobia: un chisgarabís buscando gloría, premios, que le fichen en Vitaldet y reclutando gente para su cienciología.
Redford debía estar loco de intentar colarnos al Cruise al lado de una mujer que se muestra centrada y serena, que ya ha demostrado que da lo mismo estar buenísima o no, tener cuarenta que sesenta años; que las buenas actrices, nunca dejan de tener trabajo y reconocimiento. Cruise, actuando para sí, queda anulado por Meryl Streep, que sin estar en uno de sus mejores papeles, le sobra estar para ensombrecer al cienciólogo.
Redford comete un grandísimo fallo con el final en la historia de los soldados. Quizá ese final, que pueda producir resquemor, cachondeo y vierta litros de tinta, sea suficiente para maltratar “Leones por cordero”. Perdono ese desliz patriótico y patatero porque antes, nos somete a gran tensión con dichos protagonistas. Tal vez supiéramos como iba a acabar, pero aún así, la espera, la incertidumbre de dos hombres ante el enemigo fueron correctos.
Es, pienso yo, la historia del propio Redford y el guaperas Andrew Garfield, la más floja. Y paradojas de la vida, la cierra de forma magistral. La historia en si, está coja. No se llega a entender muy bien lo que buscaba el profesor Robert Redford en su ausente alumno. Es posiblemente la que más podía dar de sí, la historia que tocara la moral y arañara las conciencias. Pero quizá es la más americana, la historia escrita únicamente para una sociedad estadounidense, y que puede ser que aquí quede algo incompleta, lejana y fría.
Creo que “Leones por cordero” es una película digna, que no buscaba más que mostrar un desacuerdo con las maneras y formas de un poder ejecutivo agresivo y mentiroso. Y es lo que ofrece.
Chago77 
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