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Sam Peckinpah, el provocador
Que me disculpen todos los realizadores que han dirigido a la archiconocida y ya clásica estrella de cine llamada Charlton Heston, sinceramente creo que ninguno le ha sacado una actuación tan soberbia y honesta como Peckinpah, que debería ser algo así como el santo patrón de los directores; por lo genial que es a la hora de contruir personajes, darles esa veracidad y profundidad garrafales; a la hora de desarrollar un argumento (sin manierismos seudointelectuales ni pedanterias, Sam no nesecito destruir el cine para convertirse en el director más provocador que dado la industria); Mayor Dundee sigue en esa linea en la que él se mantuvo toda su vida y que era su obsesión: la visión transgresora, desmitificadora, de una sociedad basada en preceptos y valores hipócritas e inexistentes, que contradicen muchas veces la verdadera naturaleza humana, tan dual, tan dialéctica; acaso mostrando apenas aquella linea que no divide el bien del mal sino que lo confunde, un director tan honesto y consecuente con sus ideales, que quizá termine siendo un artista sicopático, bastante lúcido, el más desarraigado y pesimista, el más genial y turbio; grandioso como narrador de historias, como plasmador de sobrecogedoras escenas lúdicas, aveces idílicas, muchas veces crueles y realistas, siempre geniales; acompañadas de extraordinarios diálogos, una muy buena selección de actores; ninguna de las películas que le he visto me han decepcionado, toda persona que quiere dirigir alguna vez debería verlo, es un gran maestro.
rey 
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