Las películas de superhéroes están de moda. Pero la moda en las películas de superhéroes este 2008 es que son de calidad. Así, ‘El increíble Hulk’, Batman: el caballero oscuro’ y ‘Iron man’ han demostrado que este subgénero se puede tomar muy en serio, a pesar de tener unos antecedentes más que cuestionables.
Al ver Iron man, casi inconscientemente hice una pequeña división en las películas de superhéroes. Por un lado me imaginé las que hacen hincapié en los sentimientos del protagonista (Batman: el caballero oscuro es su máximo exponente). Entre medias, intentando aunar sentimientos y acción me imagino a Spiderman, sobre todo la primera entrega. Por lo tanto en el otro extremo se encontraba la acción pura y dura: ENTRETENIMIENTO. Lo pongo con mayúsculas porque su máximo exponente lo hace con esa intensidad. Iron man logra lo que Hulk y Superman no son capaces de lograr ni con secuelas.
Si Iron man entretiene es porque sabe lo que busca y el guión y la dirección están enfocados en esa dirección. Así la banda sonora no deja de sonar y la atención del espectador se mantiene aunque Tony Stark luzca y se comporte como un cretino en gran parte de la película. Este enfoque lo que consigue es disminuir o incluso ocultar una gran baza que podría manejar la película: la moraleja, los sentimientos que cambian en Tony y lo convierten en un pequeño gran héroe. Así, no se le da apenas importancia a la fabricación de armamento y los intereses económicos y políticos que esconde (tal vez no sea recomendable ver esta película después de ‘El señor de la guerra’). Por suerte tampoco resulta del todo frívolo, y el hecho de entretener, de interesar visualmente, hace que se pase por alto este aspecto. La diferencia entre la última entrega de Batman y esta de Iron man es que mientras uno prefiere el anonimato y se preocupa por su ciudad, el otro confiesa (spoiler 1).
Aún así Iron man se encuentra en un lugar de privilegio entre las cintas de superhéroes, siendo un gran complemento a lo que DC está intentando realizar con Batman en los últimos tiempos. Esta vez si que quiero una secuela.
Lo mejor:
-Iron man es puro entretenimiento (del bueno). 126 minutos de acción.
-Robert Downey Jr. clava la interpretación de Tony Stark.
Lo peor:
-Hay momentos donde la ficción no alcanza a cubrir errores de guión. (Spoiler 2)
-Se desaprovecha la alternativa de hacer una lectura profunda del comercio de armas.
spoiler:
1- el otro confiesa ante la prensa y el mundo que es Iron man con una gran sonrisa.
2- ¿Cómo consigue Obadiah controlar su primer prototipo de Iron nada más ponérselo?