Cine argentino arriesgado sobre un tema muy delicado, el hermafroditismo. La protagonista es una peculiar niña de 14 años que se muda con sus padres liberales desde pequeña desde Buenos Aires a una isla de Uruguay semidesierta porque nace con un problema: es hermafrodita, y en lugar de extirparle uno de los dos genitales al nacer, prefieren dejarla crecer en libertad y que al llegar a la pubertad ella elija. La crisis surge cuando llegan de visita a su casa unos amigos con su hijo de 16 años, momento en que salen a la luz todos los problemas de identidad sexual que estaban dormidos.
El mérito es que con un tema tan delicado han conseguido una película consistente, que no cae en ningún momento en sentimentalismos ni sensacionalismos, y que se ve favorecida por la excepcional actuación de los actores, tanto los adolescentes como los adultos (entre los que destaca el omnipresente Ricardo Darín).
Ojo que es cine de autor, la historia está contada de una manera muy sobria, casi sin música y en unos paisajes costeros desiertos que refuerzan el tono intimista.
Yo la recomiendo con un 8.
spoiler:
Encuentro muy acertado que no se muestren los genitales en ningún momento.