Sencillamente estamos ante una película que deberíamos ver al menos dos veces para poder apreciarla en todo su esplendor. Woody Allen vuelve a contar una historia que no es nueva, ni mucho menos, y sin embargo él la transforma para explorar una serie de sensaciones interesantísimas que elevan el film hasta los límites donde no podríamos precisar con exactitud si estamos ante una gran película o una obra maestra del séptimo arte.
Buenas interpretaciones, sorprendente Scarlett Johansson y esta vez amigo/as no precisamente por su extraordinaria belleza (que también) si no sobretodo por el gran trabajo que ha realizado con su personaje. Una película muy entretenida de principio a fin, ya que desde mi punto de vista el ritmo no decae en ningún momento y rueda con precisión hasta su espectacular final. Altamente adictiva y recomendable si se desea ver buen cine.
spoiler:
El último trabajo de nuestro querido Woody, esta plagado de mensajes donde nos advierte que nuestra vida no es más que lo que el azaroso destino desee para nosotros, desde el encuentro de los dos protagonistas principales, la casualidad está presente en innumerables planos de la película (la vecina de la escalera, el embarazo del ligue del pijo,el encuentro en la galería,la cacería,el desliz del protagonista que consigue algo que no lograba con su esposa, la entrada de teatro justo a tiempo para desviar una posible indiscrección, el sueño del policía, la moneda golpeando la imaginaria red... este último ejemplo que nombro sencillamente genial, sobretodo por que el azar significa precisamente eso, que aunque perdamos un partido nunca sabremos si ese detalle será para bien, o para mal. En definitiva todo un derroche de talento a los 70 años, una mente más lucida que la de cualquier otro director actual 30 años más joven, (salvo esperanzadoras excepciones). Gracias Woody.