Si que tienen razón, yo también lo pensaba, la idea de que 8 hombres arriesguen su vida en misión para salvar la de uno en medio de la contienda, no se la cree nadie y es más que improbable. Pero me he dado cuenta de que es una tontería que hay que dejar de lado, porque tan solo es la excusa de Stivi para contarnos la historia de 8 hombres en medio del infierno. Hombres duros para tiempos duros.
Salvar al soldado Ryan es una increíble película bélica que está llena de homenajes a Kubrick y a Ford, y que además tiene la mejor secuencia de toda la historia del cine que es su comienzo, el desembarco de Normandía, todo un prodigio de montaje. Pero Salvar al soldado Ryan es mucho más. Salvar al soldado Ryan cruza la frontera del género para hacernos una alegoría sobre el ser humano. Y más que eso. Salvar al soldado Ryan forma parte de esas películas del cine bélico que por muy mal que suene hacen que la guerra sea bella en el cine. No solo es un retrato de la crueldad y el desgarro de la guerra, sus planos, sus diálogos, sus silencios, su banda sonora, su fotografía… la unión de todos sus elementos consigue que podamos ver belleza en la guerra. Una poesía cruel y dura. Pero una poesía al fin y al cabo.
spoiler:
El soldado Upham, el intelectual del grupo, les explica a sus compañeros, que está escribiendo un libro sobre los lazos de fraternidad que surgen en la guerra. Todos se ríen de él. Esta película es ese libro.
Un libro que nos cuenta como esos soldados intentan salvar la vida de un compañero, presionando todos con sus manos de distintas colores en su estómago mientras no para de sangrar, mientras el capitán le inyecta morfina para terminar con su dolor.
Un libro que nos cuenta como los soldados deciden quedarse a salvar ese puente, a morir en ese puente, porque salvar al soldado Ryan es lo único decente que van a sacar limpio de ese maldito embrollo y mientras esperan al enemigo, escuchan a Edith Piaf y se cuentan historias que pensaban que tenían olvidadas. Historias de cuando eran hombres y no soldados.
Un libro que nos cuenta como follan y machacan sin remedio a 8 hombres que solo se tienen a ellos mismos, que terminan fomare.
Un libro que nos cuenta como van recogiendo todos, la carta de Caparso, siempre manchada de sangre. Como va guardando el capitán las chapas de identificación de los hombres que murieron a su lado. Un capitán que recordará el nombre y el apellido de todos y cada uno de ellos.
Un libro que nos cuenta como un alemán mata con toda su frialdad y despacio, muy despacio, casi como cantándole una nana al judío del grupo que va cerrando los ojos para dormir eternamente.
Un libro que nos cuenta ese momento en el que están en la iglesia con la luz de las velas y preguntan, “Si Dios está con nosotros, ¿quién con ellos?”.
Después de leerlo, nosotros también habremos estado en esa cloaca y también habremos ayudado a salvar a Ryan.
Impresionante.
“Cada vez que mato, me siento más lejos de casa”