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Juan Ramón Jiménez, el esperpento, el 5,8, la bestia y El sistema de votación de Film Affinity.
"A la minoría siempre" era la máxima de la obra de Juan Ramón, una obra excelsa, grandísima, pero muy criticada, incomprendida en su momento. Sólo una minoría culta comprendía su valor. Y no me digo culto, sólo aventuro que la bajísima nota que The Host acarrea se debe a que aquellos que fueron a verla en busca de una americanadita para pasar el rato.
En 1994 Tarantino provocaba, muchos años después de Juan Ramón, una obra tan polémica que aturdió los pilares del cine moderno. Los críticos la aclamaron, muchos la criticaron por su mezcla de sordidez y genialidad. Imagino que si entonces se hubiera votado el valor de esa obra, no hubiera estado muy lejos del 5,8 de The Host, y aplico lo mismo a La Naranja Mecánica, Tres colores o La joven del agua, grandes obras que han tenido que buscar su lugar entre las mejores en un grito de: ¡Eh, que El Padrino es magnífica pero hay muchísimo más!.
En fin, es The Host una obra magnífica: empieza de forma sobresaliente, evoluciona más que bien y emociona al final. Aplicadas con un cuentagotas rompedor las dosis exactas de drama, terror y humor, la trama se eleva, desaparece y finalmente cae sobre el espectador como un río de atronador genio. Exagerado todo hasta quedar una caricatura, un monstruo más allá del monstruo, un esperpento, los caminos que toma el filme son a la vez maravillosos y desesperanzadores, ofreciendo mucho más de lo que parece, convirtiendo en bestias en primer lugar a la bestia, luego al hombre, estrujando al máximo un guión y unos personajes (me quedo con la hermana) perfectamente desdibujados, entrañablemente incomprensibles, y aliñándolo finalmente todo con un toque maestro de crítica ácida. Todo esto acompañado de una fotografía simplemente perfecta (a destacar el ataque inicial de la bestia, cámara al hombro y un arriesgadísimo tono surrealista, quizá por eso de los Sanfermines), un ritmo desgarrador, unos contapuntos cuidadísimos (grandioso el salto de la niña por encima del bicho, genial la cena en familia, brutal la escenita del velorio) y un toque heroico, con esas cámaras lentas, esa estética de comic, los valientes personajes... que fertiliza el tremendismo y suaviza el hiperrealismo patente.
Imagino que esta crítica está destinada a convertirse en carne de cañon del sistema de votación de críticas de la web, pero este es mi consejo: saboreen esto, que es cine de verdad. Buenas noches y buena suerte.
bela lugosi ha muerto 
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