Porque el jardinero es uno de esos personajes que se retienen en la memoria fílmica durante mucho tiempo, sino para siempre. Viva la humanidad, venga de donde venga. No tenía el placer o no lo recuerdo, pero el tal Darroussin chapeau. Auteuil como siempre notable alto; y la mejor escena (y casi todas son buenas) es suya. La mayoría vemos a través de los ojos de Auteuil la entrañable humanidad de Darroussin, su bonhomía inocente ante lo que la vida le depara.
Lo mejor: La relación de los antiguos compañeros de pupitre. El sincero aprendizaje que adquiere el pintor del ferroviario.
Lo peor: Temerte desde los veinte minutos hacia dónde nos lleva inexorablemente el film.
spoiler:
Qué bueno el repaso de Auteuil al snob parisino en la galería de arte sobre cuadro en negro... también tronchante su doble moral cuando no es él sino su hija la que se relaciona con alguien que por edad no le corresponde.