Otro de los películas-bodrio que hizo Hitchcock en Inglaterra (más tarde las repetiría en U.S.A) y que los iluminados de los ¿críticos? las pusieron por las nubes... ¡verdaderamente de locos!. Realmente muy pobre la historia (hoy espero no decir tacos), la construcción de personajes deja bastante que desear (hoy no me apetece decir tacos), la intriga es tan inverosímil como mala (sigo sin decir tacos), y para finalizar la heroína es del inserso (me estoy mordiendo los dedos para no decir tacos).
Voy a ir a los infiernos por no loar al señor Hitchcock, ya que el primer mandamiento del cine es alabar y orar a nuestro amantísimo y queridísimo maestro y benefactor: Hitchcock, el gran maestro del suspenso -perdón suspense- ¡¡¡el cineasta que más cuadradas las ha metido!!! -perdón no serían exactamente cuadradas serían ovaladas tal vez-.
Me despido a la carrera ya que oigo pasos en la escalera y tengo miedo de ir a la trena por cometer el desatino de criticar a nuestro amantísimo y orondo maestro del suspenso -perdón suspense-. Y para finalizar tres hurras por el maestro del suspenso -perdón suspense- ¡Hip, Hip Hurra!... ¡Hip, Hip Hurra!...¡Hip, Hip Hurra!.
spoiler:
- ESCENA CUTRE 3.000.000 EN LA CARRERA DEL MAESTRO DEL SUSPENSO
La escena en que escriben el nombre en el cristal y luego desaparece por arte de magia no lo igualaría ni David Copperfield. Hitchcock eras el verdadero maestro del suspenso.