Tras una época especialmente estimulante de su filmografía, que incluía de hecho su obra maestra, la excelente e incomprendida 'Inteligencia artificial', así como títulos más que estimables como 'Minority report', o la simpática 'Atrápame si puedes', Steven Spielberg ofrece ahora en 'La terminal' su peor trabajo desde la ridícula 'Amistad'.
'La terminal' parte de una buena idea basada en una historia real, la de un irani que lleva residiendo en el aeropuerto Charles De Gaulle de París desde hace años, tras convertirse en apátrida. La película se ve con bastante agrado en su primera media hora.
Pero a partir de ahí, el espectador tiende a cansarse de las reiteraciones, personajes secundarios a cual más irreal, y la entrada en acción de Catherine Zeta Jones, que estropea gran parte de la película, con un personaje metido con calzador que protagoniza con Hanks una improbabilísima historia de amor que no podía faltar en una película tan acaramelada.
spoiler:
Es evidente que Spielberg es un gran realizador, y eso lo ha demostrado con creces, de manera que la película está bien filmada, montada, fotografíada y se beneficia de un espectacular diseño de producción, que consiste principalmente en el gigantesco decorado que reproduce el aeropuerto JFK de Nueva York.
Pero la brillantez técnica y formal que se le presupone a Spielberg no basta para convertir esta "terminal" en una buena película, puesto que para esto debería prescindir de los arquetípicos personajes mencionados, de la estúpida xenofobia norteamericana que presenta a los extranjeros como retrasados mentales, o de una gran parte de los "gestitos" y tics de uno de los actores más sobrevalorados del panorama cinematográfico mundial.