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Totalmente fallida
A todos nos sorprendió, sin duda, la forma realmente acertada de adaptar la primera de las novelas de "Harry Potter" a la gran pantalla, coincidiendo con la también plausible adaptación de la primera parte de la obra de Tolkien. Viendo el éxito obtenido con aquella fantástica y entrañable primera parte, Chris Columbus se ha marcado una meta quizás inalcanzable, es decir: para que la franquicia (y el éxito) dure, la aclamada película tenía que estar fresca, y estrenar la siguiente pronto era imprescindible, y claro, no ha estado a la altura.
Con una premisa mucho más oscura (y terrorífica incluso, a veces) accedemos a la segunda aventura de Harry Potter. Y uno de los mayores problemas viene en que la película, para el que no haya visto la primera, no se va a enterar de nada; en que la magnífica introducción y desarrollo de la primera parte brillan aquí por su ausencia (añoramos las geniales imágenes del callejón Diagon, de la tortuosa vida de Harry con sus tíos y las de los interiores de Hogwarts, sin presencia aquí); en que la película no se centra en una parte concreta de la historia, sino que intenta meterlas todas a la vez...
Puesto que la segunda novela es mucho más rápida que la primera y más emocionante, ésta película debería tener un ritmo más ágil, pero se consigue todo lo contrario, en pos a un metraje todavía más excesivo que su precedente (que pese a ello, aguantaba muy bien el tiempo), estancándose y aburriendo completamente. Otro de los elementos más conseguidos de la primera entrega, la genial ambientación y puesta en escena gracias a la magnífica dirección de Chris Columbus, no puede admirarse en la cinta, ya que no tiene prácticamente presencia, y eso que le podría haber dado una riqueza extraordinaria. Y, visto el resultado, cabe decir que si esto es una película de aventuras infantil, conviene más bien que éste tipo de público no vaya a verla, porque contiene pasajes de terror bastante inapropiados para su categoría. Entonces, si la película asusta a los niños, aburre a los jóvenes y produce impaciencia en los adultos, ¿a quién va dirigida?. Eso nos gustaría saber aunque intuyamos la respuesta: los fans empedernidos de la novela, sin más. Si (ni siquiera la banda sonora del genial John Williams destaca...
En fin, una total decepción, soporífera desde el caótico inicio hasta su previsible final, en un conjunto en el que sólo destacan unos magníficos efectos especiales y la acertada incorporación en el reparto de Kenneth Branagh, que es el único personaje irónico que hace gracia de la película (en una constante sucesión de estúpidos y muy infantiles gags, solo para niños). La tercerá volvió a subir el nivel.
Vincent 
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