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El retorno a mis amadas road-movies de suspense de antaño
Pocos lugares como una carretera solitaria y apartada por la que circulan asesinos o depravados dispuestos a convertirse en el peor compañero de viaje posible resultan tan inquietantes, atrayentes y estimulantes. Ya se demostró en films anteriores como 'El diablo sobre ruedas' o 'Carretera al infierno'. 'Nunca juegues con extraños' es otro título destacado más de dicha variante de road-movie, cercana a un slasher y con una estética inevitablemente ochentera que invita al disfrute del espectador nostálgico y ávido de suspense y con ganas de pasar un rato divertido. El comienzo es funcional, con un ritmo lento y dedicándose a presentar y matizar a sus protagonistas para acto seguido mostrar el que se convertirá en el conflicto principal. Posteriormente y cuando el asesino empieza a dar muestras de su presencia y comienza a actuar se potencia la intriga psicológica y notamos como alguien vigila desde las sombras y acecha sin que podamos darnos cuenta (en ningún momento llega a mostrarse la cara del camionero). Finalmente, en el tercer acto asistimos a un torbellino de suspense con ráfagas de terror donde el corazón no cesará de palpitarnos y donde terminaremos de asistir a uno de los mejores-mal ratos que Hollywood mejor ha sabido llevar y con más calidad de los últimos años, sobre todo teniendo en cuenta los tiempos que corren.
Paul Walker interpreta al ''buen chico'' que se deja llevar por las travesuras de su hermano mayor, de manera correcta y ajustada al personaje. Steve Zahn es el ''mal chico'', con un considerable carisma y mejores dotes interpretativas que su compañero de reparto. También deambulan por ahí Leelee Sobieski y Jessica Bowman aunque su participación es bien cortita.
En resumen, un más que notable thriller de carretera que inevitablemente nos hace recordar a films como los mencionados al comienzo de esta crítica, con buenas dosis de suspense, un asesino carismático y unos actores ajustados para una de las mejores películas de suspense de los últimos años que espero que con el paso del tiempo sea reivindicada y tratada como de verdad se merece. Recuerden, el entretenimiento y el suspense se encuentra asegurado.
·LO MEJOR: es enormemente entretenida y engancha por completo.
·LO PEOR: Dahl podría haberle sacado aún más partido al argumento para conseguir un film aún más redondo. La inverosimilitud de algunos sucesos de la trama.
Dirover 
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