Incluso si pego unos tiritos aquí y allá.
El genial James Cagney nos deleita con uno de sus enérgicos y emotivos personajes al margen de la Ley. Una película que tiene también su interesante vertiente documental, en el sentido de permitirnos comprobar los "modernos" metodos y técnicas de persecución por radio que utilizaba la policía de la época.
Una de esas historias clásicas de carcel, atracos, persecuciónes...
Qué pasa y se disfruta sin darnos cuenta.
Muy entretenida y "divertida".
spoiler:
Un secuestrado está en el maletero del coche.
¿Qué tal? -pregunta Cagney.
Me falta el aire, no puedo respirar bien -contesta el secuestrado.
¡Bang, bang, bang, bang! -Cagney acribilla a balazos el maletero y lo que hay dentro.
¡Ahora ya tiene aire!
¡Ja, ja! "¡Qué divertido!"
James Cagney era un cachondo.
Genial la relación con su madre. La única persona de la que puede fiarse en la banda de criminales que dirige con mano ferrea, y donde su hermosa esposa está predispuesta a traicionarlo en cuanto tenga la ocasión y la seguridad de no salir mal parada.