|
Un día en la vida, y en ese día toda tu vida
La persona que me sugirió ver esta película me dijo que no era un filme precisamente optimista o feliz. Sin embargo, a pesar de esto, no considero que la película sea necesariamente triste. Es cierto que nos habla sobre las oportunidades perdidas o la manera en que la cotidianidad va desgastando nuestras vidas. Es cierto que sus protagonistas se encuentran en un momento crucial de sus vidas, vidas signadas por el cansancio, la rutina y la desesperanza. Sin embargo, a pesar de todo lo anterior, es una película inspiradora. Una historia que nos habla del poder de las decisiones, de ser honestos con nosotros mismos, aún si ello conlleva sufrimiento y soledad.
La música de Philip Glass logra transmitir todo un abánico de sentimientos. Las actuaciones son magistrales. Nicole Kidman se halla en estado de gracia, Meryl Streep, como siempre perfecta y Julianne Moore, que prodigio, nada que envidiarle a la Falconetti en Juana de Arco. La dirección artística, el vestuario y la edición, una verdadera delicia.
Y si creen que la película es hermosa, no dejen de leer el libro. Es toda una experiencia. Mi nombre es Nelson y muchas gracias por leer mi comentario
Sociotecólogo 
|