|
TODOS A POR EL MAGO
Uno de los desbarres cinematográficos más importantes de los últimos años, lo que no es necesariamente malo, pero tampoco resulta del todo positivo. Francamente, aunque solo sea por curiosidad, recomendaría a cualquiera que echase un vistazo a este "pasticcio" que se ha sacado de la manga ( cual caótico trilero ) Joe Carnahan y que sacase sus propias conclusiones, desde cinéfilos consumados a consumidores compulsivos de telefilmes de sábado por la tarde, pues sinceramente pocas veces se ha visto algo así.
Una vez dicho esto, creo que " Smokin Aces " es una fenomenal clase práctica de como llevar al extremo lo que hasta hoy en día se conoce como cine de acción, envolverlo en papel de colorines y plantártelo delante de las narices sin que te dé tiempo siquiera a plantearte qué está ocurriendo de verdad. No importa lo inverosímil del guión, ni que los personajes sean a cada cual más estridente y enervante ( ¿ alguien me explica de dónde sale ese niño karateka de tendencias mentales extrañamente desviadas ? ). Tampoco que el director saquee impunemente la fórmula acción/humor negro de autores como Tarantino o Guy Ritchie con bastante menos acierto y de forma visiblemente forzada, pues todo ocurre tan endemoniadamente deprisa y todo está tan condensado que simplemente tu condición de ser pensante y racional se haya anulada durante el metraje, convirtiéndote en un simple observador mecánico del caos que se desata en ese cuco hotelito del Lago Tahoe.
Por supuesto, el montaje esquizofrénico y cortante es un aliado imprescindible para que todo esta vorágine llegue a buen puerto.
Curioso es tambien que en el heterogéneo elenco de actores ( con figuras serias como Ray Liotta o Andy García ) apenas haya diferencia entre unos y otros, pues se limitan a estar y a ser meros muñecos de cartón-piedra que se tirotean entre sí y que de vez en cuando entablan diálogos sin demasiado meollo. Mención especial a Alicia Keys, pues ha logrado algo que pocas veces antes he experimentado con otro actor o actriz: la sensación de que sobra por completo en la película .
En definitiva os preguntaréis: ¿ que le queda a "Smokin Aces" si le quitamos todo el barniz de acción violenta , forzada comicidad , frikismo y mareo que la envuelve ? Nada . Cero, apenas una historia de acción sencillita y al uso que Carnahan ha hipertrofiado y rociado de todo lo que tenía a mano para darle bulto pero que no puede evitar su trágico destino de estar absolutamente hueca.
Aun así, tal vez sea lo más parecido a un chute de adrenalina que jamás vamos a ver en una pantalla y, dentro de su total intrascendencia, no deja de ser enervantemente entretenida
Basho 
|