Si algún director normalillo hubiese firmado esta película la crítica le hubiese alabado y Hollywood podría respirar tranquilo porque no simepre los mismos salvan la situación.
Pero no, quien está delante y detrás de la cámara es Woody Allen. Y si en "Todo lo demás" realiza un pequeño papel protagonista, el papel que desempeña este film en toda su filmografía es ese: secundario.
Tras sus tres últimas comedias amables con la Dreamworks, Woody vuelve a lo que mejor se le da. Regresa a Nueva york, junto a su galería de presonajes neuróticos, paranoicos y obsesionados con el amor y el sexo y adictos al diván del psicoanalista. Y una vez más, para contarnos la relación sentimental de la pareja protagonista.
Respecto al film: buenas las interpretaciones, la fotografía, la tradicional BSO jazzística, y como no, el guión, con un gran número de perlas a las que nos tiene acostumbrado, que sin embargo flojea como conjunto.
Por lo dicho, la película merecería una puntuación mayor pero Woody Allen se le debe exigir más que al resto. Es lo malo de ser un genio... y la virtud ya que hace del film algo distinto a todo lo demás.
spoiler:
Con el retorno a la fórmula de hacer cine que más prestigio y admiración le dado, Woody ha seguido una buena racha en su filmografía tras rodar "Melinda y Melinda" y la fabulosa "Match Point".