Esta película es paradigmática en cuanto a lo que merece reprobación de "nuestro cine". Que conste que está por encima de la media y su director merece más respeto que muchos, pero hay cosas que piden palo duro a gritos.
Parece ser que "los buenos" son los idealistas que engañan y se engañan entre ellos (a la hora de la verdad, tu bicicleta es mía y mi bicicleta también es mía, viejo axioma marxista) y los malos el empresariado opresor que explota y viola a la menor ocasión. Viva la ecuanimidad.
Lo mejor: Los parajes, Irene Jacobs y Bebe la iraní.
Lo peor: Tufillo guitarril que subyace, Darín a ratos como ausente, y, sobre todo, el niño preguntón y metomentodo.
spoiler:
Menudo aguante del personaje de Darín para con su esposa, con la cornamenta en caso y todo vía amigo franchute... al niño a ratos lo dejaba yo en el bosque para que se auto-preguntara sobre el sentido de la vida.