|
La tragedia en el siglo XXI
La conjunción de thriller y tragedia griega parece ser el objetivo principal de esta película, empresa que Lumet logra sólo a medias. Porque mientras que el primer elemento funciona estupendamente, ayudado por el, en general, afortunado desorden cronológico y por la tensión sabiamente aplicada en escenas clave, el segundo aspecto me parece que se cae por su propio peso. Y es que hay que tenerlos cuadrados para intentar ambientar una tragedia digna de Shakespeare en la actualidad.
Aunque, según creo, se basan en personajes históricos, las tragedias de Shakespere no buscan la verosimilitud, sino que, muy al contrario, crean una atmósfera onírica e irreal. Así, todo lo que ocurre en el universo inventado por el bueno de William es simbólico, por lo que hay que pasarlo a la realidad para que adquiera significado, quedando así un completísimo estudio del ser humano.
"Antes que el diablo sepa que has muerto" propone lo contrario.
Lumet, a través de la tragedia, pretende hacer un sórdido retrato de la raza humana pretendiendo ser veraz y coherente en todo momento (dado que lo del ambiente imaginario quedaría fuera de lugar desarrollándose la trama en la actualidad), lo cual sería cojonudo de no ser porque no me creo absolutamente nada. Si la atmósfera shakespeariana justificaba todas las exageraciones que se quisieran, aquí todo lo que se nos cuenta, que se supone que tiene que parecer real, sólo se queda en una fantasmada importante, sobre todo en la parte final.
Hay destellos de gran cine, sí, pero todo acaba lastrado por el error de base, quedándose el filme en un pasable thriller con el único gran aliciente la interpretación de Hoffman, siempre de agradecer. Una película fofa, en definitiva.
GVD 
|