No creo en absoluto que esta película se parezca a la detestable versión de "Scarface". Hay mucho más rigor y la realización no adolece de gratuidad; por momentos no me parecía estar viendo una obra de De Palma. A pesar de lo inverosímisil de la relación entre un chulo latino y una bailarina, y a pesar de la insoportable Penelope Ann Miller (sus primeros planos son imposibles) la historia de amor es hermosa. En especial el final...
spoiler:
...en el que el sueño de Carlito de conseguir un negocio legal se plasma brillantemente: un cartel de las Bahamas cobra vida y, en la alucinación previa a su muerte, allí sitúa la vida futura de su familia mientras se escucha la canción "You are so beatiful" de Joe Cocker. Posee un dulce fatalismo que jamás vi en el cine de De Palma. Magnífico.