|
Pequeña gran película
Parece un tópico decirlo, pero es verdad: es reconfortante comprobar cómo, con un presupuesto nimio, se puede hacer una gran película. "Historias mínimas" es un película grande llena de cosas pequeñas, de historias que -en principio- no interesan a nadie, pero que Carlos Sorín, con maestría, logra que nos importen. No parece muy reseñable que un anciano vaya en busca de un perro perdido; tampoco lo es que una pobre aldeana haya sido elegida para un concurso televisivo de poca monta; o que un comercial lleve un pastel al hijo de una clienta, porque es muy "detallista". Pero de esas tres historias cruzadas sale la suficiente poesía para captar nuestra atención y acompañar con el corazón a los tres protagonistas en sus viajes. Lo demás, lo pone la Patagonia con sus infinitos paisajes, y una múscia de ésas que se te meten en el alma. Un aviso: salvo Javier Lombardo, todos los demás personajes no son actores profesionales. Eso es, en verdad, lo que más te sorprende de esta bellísima sinfonía de notas menores.
Perandones 
|