No soy un gran entendedor de la cultura e historia japonesas, pero la primera sensación al ver la película resulta análoga a tantas producciones occidentales que se dedican a narrar lo actual con disfraces de época.
Igualmente creo que la historia es previsible de principio a fin por la exacerbación de los papeles de cada uno.
Quizás el exotismo o el entorno semi idílico con las luciérnagas por doquier al son de un tam tam, ayuden a destacar un lirismo que flaquea en cuanto le extraes el atrezzo, pero no encuentro en el filme ese valor con el que atribuirle una valoración aceptable que le libre de ser otro drama más de crítica tremendamente forzada sobre la naturaleza humana contrapuesta a un amor que de primeras ya se atisba no necesita de grandes exámenes.
spoiler:
Dudo que en tiempos de auténtico honor ciego, dispuesto a perpetrarse uno el hara kiri, un samurai se haga planteamientos de realización personal y que el 90% de los habitantes, familiares y amigos sean un atajo de miserables que denostan el honor en pos de podredumbre.
Demasiada exageración para poner una trama de relieve.