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Talento interpretativo
Lo que cuenta esta película es una situación en la que una serie de personas son puestos al límite para conservar un mísero puesto de trabajo y lo que están dispuestos a hacer para ello.
Aunque el film me deje la sensación de que me han contado poco, de que parezca hueco, la película cuenta con unas armas (que comentaré a continuación), que rellenan sobradamente ese vacío.
Este film es una adaptación de una pieza teatral de David Mamet, y eso se nota para bien y para mal. Para mal: no acaba de superar su origen teatral, lo cual a veces resulta un tanto fastidioso. Para bien: los diálogos son, aunque en ocasiones reiterativos, brillantes y el guión consigue un efecto de tensión en cada plano.
La dirección del tal James Foley, sabia y lógicamente se apoya en los actores, primero discretamente, y después descaradamente, pero a mí me da igual porque el reparto de esta película es, como mínimo, sensacional. Todos, y repito, todos, están perfectos. Comenzando por una interpretación deslumbrante de Jack Lemmon, que perfectamente se la podría considerar entre sus mejores trabajos, y los demás, Al Pacino, Ed Harris, Kevin Spacey...
simplemente le dejan a uno sin palabras.
Por lo tanto, a pesar de el vacío argumental y de la impersonalidad de la dirección, la genial interpretación de los actores y los portentosos diálogos puestos en sus bocas elevan por sí solos este film a una altura considerable.
+: Jack Lemmon, Al Pacino, Ed Harris, Kevin Spacey,... ¿en serio tengo que decir qué es lo mejor?
-: A parte del ya mencionado vacío, cierta reiteración en los diálogos.
GVD 
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