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Obra maestra del cine español
Resulta insólito que semejante crítica a la pena capital esquivara los férreos controles de la censura franquista. Es, seguramente, porque algunos ojos sólo verían una comedia más en la que, casualmente, esta vez el protagonista era un verdugo. Pero otros ojos podemos ver que esta película, además de reflejar ciertos aspectos de una sociedad hipócrita, se permite el lujo de mostrar lo ridículo y disparatado que es el oficio de matar personas.
hpBordon 
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