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La Belleza de lo simple
Para mí es la mejor de la trilogía, muy por encima de "Blanco" y ligeramente superior a "Rojo".
No es una película fácil, todo lo contrario, es lenta, intimista, con muchos silencios, no es apta para todos los públicos, más que verla hay que percibirla y para ello hay que estar receptivo y tener un mínimo de sensibilidad porque de lo contrario será un aburrimiento insufrible.
A mí me pareció hermosa, tremendamente lírica. Es una continua aparición de símbolos, certeros y precisos que consiguen la manifestación más cruda del dolor.
Nos habla de cómo las almas rotas se enfrentan de nuevo a la vida, y la significación de libertad que le ha dado Kieslowski al azul de la bandera francesa la plasma en la libertad que Julie va buscando cuando decide aprender a vivir de nuevo, y para ello liberarse de pasados, de recuerdos, de ataduras y de trampas. Y en ello se empeña aunque el destino la golpee una y otra vez recordándole su sufrimiento, pero ella sigue adelante…
Kieslowski hipnotiza, nos involucra en la tragedia, y nos mete en la piel de Julie, transmite su mensaje de manera poderosa y conmueve profundamente pero sin obligar al llanto y todo ello sin apenas palabras…ni falta que le hace, le basta con el uso (magistral) de la luz, de los colores, del agua, los fundidos en negro, la extraordinaria música y los sinceros ojos de la Binoche.
Después de esta película, el azul me parecerá siempre un color infinitamente triste, pero esperanzador.
Khaledia 
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