Una película muy dinámica, acción a raudales y emociones encontradas.
Al tratarse un tema tan crudo como la lucha contra el narcotráfico en principio se puede pensar que todo vale ¿pero realmente es así?
La película nos ofrece varios puntos de vista acerca de ello; unos, los aquí llamados ricos valoran la actuación de la policía como excesiva, como algo represivo, mientras que desde el punto de vista de la policía y en concreto del BOPE (operaciones especiales de la policía militar) la guerra es la guerra y para ganarla hay que actuar como un buen soldado que solo mire por el cumplimiento de su misión.
spoiler:
En cierto modo en el personaje de André está, digamos, a caballo entre las dos posturas. Es un agente íntegro, que quiere velar tanto por el cumplimiento de la ley como por los derechos individuales de todos, es consciente de la corrupcion pero confía en que sea el propio sistema el que acabe con ella. Poco a poco se nos muestra como la corrupción existe gracias al sistema y por ese camino no hay mucho que hacer, de hecho su amigo Neto trata de luchar contra ella y encuentra que una buena manera de lidiar con la corrupción es aprovecharse en cierta medida.
A medida que avanza la trama se van radicalizando las posturas, los malos son malos pero los buenos no pueden ser tan buenos pues no es efectivo, se transforma a los aspirantes a BOPE en auténticos soldados con una misión "entrar en la favela y dejar cuerpos en el suelo".