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Injusticias dentro de las injustas guerras
Con el premio coral de Cannes al mejor actor y la nominación de la Academia de Hollywood para la mejor película de habla no inglesa, “Indigènes” se mostraba como una propuesta interesante y diferente. Pero la película de Rachid Bouchareb, no cumple con todo lo que uno podía esperar. Para empezar no es tan diferente, su tramo final recuerda mucho a la película de Spielberg “Salvar al soldado Ryan” y en estos recordatorios, “Indigènes” tiene todas las de perder.
No creo en eso premios corales. Creo que es una forma de cobardía por parte de los jurados. En esta cinta, lo entiendo todavía menos, Samy Nacéri, protagonista de la saga francesa de Taxi, me parece igual de insufrible que en las demás películas. Es ciertamente, el único que desentona. En el polo opuesto tenemos a Sami Bouajila, un actor que hace poco demostró su versatilidad en la última cinta de Téchiné (Los testigos) y que aquí borda su papel de cabo.
Rachid Bouchareb filma una interesante propuesta con una buena ambientación y una notable fotografía y música. A “Indigènes” le sobra algo de metraje y le falta algo más de garra al contar la historia. Bouchared realiza una buena labor en sus personajes. Otorga a cada personaje un peso esencial en la historia y consigue que todos los personajes creados nos sean creíbles y diferentes. Mimando tanto a cada personaje, se olvida del conjunto y nos queda unas intenciones bien expuestas pero no rematadas.
Chagolate con churros 
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