Lo bueno de los remakes es que suelen asumir plenamente los riesgos artísticos: están hechos por dinero y no hay más. Esta película es un caso paradigmático porque plantea exactamente la misma historia que el original pero centrándose en los aspectos menos interesantes de aquella y metiendo personajes secundarios porque sí (hasta alguno hay por ahí de ojos rasgados, que no se sabe muy bien qué pinta).
Olvidáos de todo lo demás: aquí la protagonista es una violinista ciega que ve visiones igual que en la versión de 2002, pero lo demás simplemente aparece con calzador por plagiar el original, dando lugar a situaciones muy graciosas. Por ejemplo, un niño acosa a Jessica Alba diciéndole que le dé su cuaderno, y si en aquella la situación resultaba cuánto menos inquietante, aquí no podemos hacer menos que descojonarnos. O el médico y la protagonista iniciaban una relación amorosa dónde aquí... ¿hablan un par de veces?.
Adaptada al entorno cultural de los yankis, al final con todo es una película divertida.
spoiler:
Lo mejor de todo es la visión que se tiene de los mejicanos: gente que solamente sabe de santería y leyendas y que apenas pueden hablar, pobrecitos ellos.