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La fuerte personalidad de Wes Anderson vuelve a convencer
Con su manera de ver el cine éste director nos ha cautivado más de una vez. Su creación de personajes, sus planos y el guión con palabras simples y inusuales que dan paso a un gran lenguaje por parte de sensaciones y emociones que los personajes expresan a la hora de mirarse, haciendo tal cosa es único, eso le da una personalidad totalmente original y independiente al resto de cinéfilos.
Da vida a personajes estrambóticos y raros, pero a la vez humanos y que se hacen querer, pasada la hora les coges cariño y te encanta que pasen ése rato (mientras ves la película) contigo. Eso se quedaría en nada si Anderson no se codeara con actores que a la hora de meterse en ése mundo son perfectos. Ya lo pudimos comprobar con Bill Murray en The Life Aquatic. Ésta vez, tenemos al incombustible de Anderson, Owen Wilson, que, sin duda su mejor cine está junto a éste director, Jason Schwartzman, que después de Extrañas Coincidencias era de extrañar que tardára tanto en salir en una de éstas, y, para mí el mejor de los tres, Adrien Brody, acostumbrados a verlo últimamente en películas con papeles muy dramáticos cómo El Pianista o King Kong, sale de su rutina para meterse en el cine indie y en un personaje simpático y agradable, ojalá podamos disfrutar más papeles así de él.
Es difícil coger el sentido y la gracia a éstas comedias pero una vez hecho puedo asegurar que se disfruta mucho, al ver ésas historias simples en hechos pero complejas en sentido que desatan un millar de emociones, consigues disfrutar de verdad de ellas.
Viaje a Darjeeling te gustará si te gusta el cine. Disfrutarás si te gustan los guiones originales y únicos. Y te encantará si haces el esfuerzo o simplemente comprendes, entiendes y te fascina el mundo de éste director.
Lo mejor: El guión, los personajes y los actores que los interpretan. El corto del principio y la cancion de ligar de Schwartzman.
Lo peor: Que el gran Bill Murray ésta vez salga tan poco.
SmAc 
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