Nueva muestra de cine social ibérico que aborda temas tan espinosos como el de la inmigración ilegal, la precariedad laboral o la prostitución, y que guarda unas evidentes similitudes temáticas, argumentales y estilísticas con la última producción de Fernando León de Aranoa, Princesas.
spoiler:
Es en el poco progresista final de ambas donde encontramos la semblanza más dolorosa, ya que las protagonistas inmigrantes de las dos películas regresarán a sus respectivos países defraudadas de las raquíticas opciones que España les ofrece. De la película de Pérez Rosado, cruda, contenida y real como la vida misma, sobresale la interpretación de Yoima Valdés, quien hace gala de una talentosa naturalidad que contrasta visiblemente con el histrionismo interpretativo de su compañera de reparto, Leyre Berrokal.