Muchos me dirán que Dragon Ball es una serie violenta y sin guión por tratar sólo de peleas. Pero nací con ella y ha sido y continúa siendo muy querida por mi. Los que hemos crecido con ella la hemos llegado a convertir en culto (otros ya lo hicieron con Heidi y Marco, que casualmente también me tragué de pequeño). Y el carisma de Son Goku no puede compararse con casi ningún personaje (exceptuando Vegeta, claro) de cualquier serie animada. Cuando acabó Dragon Ball Z, nos dejó a sus seguidores con ganas de más (aunque con sus continuas batallas de cada vez personajes más superpoderosos, poco podía cambiar ya) y algún inútil le compró los derechos a Toriyama aprovechando el tirón y nos envió esta cutriserie queriendo ser mayor que es GT. Los guionistas debían de tener el dedo metido en el ojo porque no hacían una a derechas, y así lo único que hicieron fue degradar una gran serie en un producto mediocre de estantería. Gracias y saludos.
spoiler:
Lo de volver pequeño a Goku es tan soberanamente estúpido como que lo hicieran Pilaf y compañía, la nieta de Goku que tiene la estatura de un chihuahua desnutrido con 15 años es la leche y su manía de gritar: "¡Abuelito!" era cargante, el corte de pelo y el bigote de Vegeta es tan cutre como que creciese con más de 60 años hasta alcanzar la estatura de Goku, el viaje de búsqueda de las bolas en un intento de parecerse a los primeros pasos de la serie es tan inútil como las luchas, aquí interminables (recibían todos miles de golpes y se volvían a levantar esperando a que llegara Goku, ¡hasta Vegeta!), el recurso de la 4ª transformación superdesaprovechado y los enemigos sacados forzadamente en una incansable repetición de enemigo, Son Goku, 4ª, Kamehamex10... ¡Enhorabuena! ¡Acabáis de acabar con Son Goku! ¡Gracias por nada!