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De la espalda a la calva
Por eso encontró Brando su filón mas productivo en personajes megalómanos y potentes, del pasado o del presente. En el coronel Kurtz demuestra que su calva de actor maduro y obeso puede desempeñar, en las postrimerías de su carrera, la misma función que su espalda en los años de juventud. Desmintiendo a Sansón, nos descubrió que su calva podía comparecer incluso como símbolo de poder fálico desenfrenado.
Pero Brando es mucho más que un actor de época, o que un espejo en el que se miraron tantos actores. La rabia con la que se ha revuelto contre el pedestal que le tenía preparado el cine, solo es comparable a la gran dedicación y la furia que ha puesto en destruirse a si mismo: del exceso de gloria al exceso de carne y de tragedia.
Lo único rescatable de la película es el metraje donde sale Kurtz, es decir, el final. Y solo por los monólogos que reproduce ya se puede catalogar la obra como sublime, porque a mi entender, ese personaje encarnado por Marlo Brando, bien podría ser un hombre superior, de esos que no hay en el mundo terrenal.
Y ahí van las balas de diamante:
- Eso es dialéctica, pura y simple dialéctica, de uno a nueve, sin supuestos, sin fracciones, no se puede salir a viajar por el universo con ese cuentos de las fracciones… eso es física dialéctica, la lógica dialéctica consiste en amar u odiar…
- ¡¡Perro!!
-…¡¡Bang!! ¡¡Y no por una explosión, por un simple gimoteo!!!
- He visto horrores, horrores que usted ha visto. Pero no tiene derecho a llamarme asesino, tiene derecho a matarme… pero no tiene ningún derecho a juzgarme… El horror, tiene rostro. El horror y el terror moral deben ser amigos, sino lo son se convierten en enemigos terribles, en auténticos enemigos.
Se necesitan hombres con principios que al mismo tiempo sean capaces de utilizar sus instintos, sus instintos primarios para matar…sin juzgarse a si mismos, porque juzgar es lo que nos derrota.
batiushka 
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