Brian de Palma alcanzo la cumbre con esta película, la que considero su mejor obra de lejos. Muchos raperos de la época consideraron a Tony un ídolo, ya que sabía reflejar los sentimientos que ellos intentaban plasmar en las canciones.
Un papelón de Pacino junto a un guión impresionante, que en cierto modo recuerda al cuento de la lechera sólo que un paso más lejos, hasta llegar a conseguirlo todo...
spoiler:
... pero con el mismo final.