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Hitchcock no la hubiera hecho mejor. Pero sí un poco mejor
Formalmente es buena. Muy buena. Se nota que Siodmak lleva la estética expresionista alemana en la sangre y, por consiguiente, su peli explota espléndidamente ese filón plástico a base de geometría, claroscuros, planos angulosos y demás. Nada que objetar tampoco a su desarrollo narrativo. La historia está muy bien contada y, aunque el guión no da para demasiadas acrobacias argumentales, Siodmak rentabiliza y administra el suspense de forma tan fluida y eficaz que, como quien no quiere la cosa, te encuentras con los títulos de crédito finales sin que el interés decaiga en ningún momento. Aún así, “La escalera de caracol” no es una gran película. Los personajes, por ejemplo, son excesivamente estereotipados e ingenuos y ese componente perverso tan habitual en las pelis de Hitchcock brilla por su ausencia. Yo diría -como bien afirma el reclamo publicitario- que quizás “Hitchcock no la hubiera hecho mejor”. Pero sí un poco mejor.
Taylor 
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