Hubiera pagado por ver la cara de las personas que asistían al cine en 1971 a ver esta querida señorita. Pagado por ver la cara de los espectadores cuando Antonio Ferrandis coge la mano amorosamente de Jose Luis López Vázquez vestido de mujer.
Película transgresora y revolucionaria, adelantada a la mentalidad de la época, y sobre todo a la española, nos cuenta la historia de una señora que toda la vida ha actuado como tal, pero se siente extrañada porque se afeita, por lo que decide pedir ayuda a un especialista.
Entonces decide enfrentar su vida con su auténtica identidad y empezar de nuevo.
Las interpretaciones principales son bastante creíbles, teniendo en cuenta los pocos antecedentes de este género que había en el cine español.
La historia es otra cosa, el cambio tan radical que decide adoptar el protagonista desde el punto de vista racional no resulta tan verosímil.
Aún así, está todo hecho con tanta corrección, respeto y pulcritud que bien merece un notable.
spoiler:
La última frase es de las que no se olvidan, las que te hacen pensar y las que escandalizarían al público de entonces.