Siempre me ha gustado el cine, pero cuando hace unos años empece ha interesarme de manera mas seria por él, me planteé cual sería la mejor manera de que el séptimo arte y yo nos hicieramos inseparables. Que yo lo entendiera y él a mi.
Pues bien, acertadamente o no, se me ocurrió empezar por peliculas clásicas o aquellas muy premiadas en los Goya, Oscar etc, para ver si los académicos y yo ibamos por el mismo camino. Porque sinceramente una no esta para perder el tiempo y de alguien te tienes que fiar. O de tu vecina, o de tu amigo Manolo, o de la academia de cine.
Fué asi, como di con Dias contados. Ocho Goyas, y catorce nominaciones. Yo flipaba. Me decía: "Esto, esto tiene que ser mejor que Titanic" ( o cualquier otra película muy famosa).
Me hice verdaderas ilusiones con la película y sobre todo cuando supe que actuaba Candela Peña.
El resultado es idem que el titulo de esta crítica. No es mala idea la que plantea pero se le escapa la fuerza por los cuatros costados, pierde intensidad a cada minuto y la primera vez que ves a Ruth Gabriel en bolas el erotismo se tira por la ventana.
No consigues conocer a los personajes más que por su simple apariencia. Porque, ¿no es el de Carmelo Gomez un tipo metódico? ¿Qué hace con Ruth Gabriel, que es un desastre de persona?
Las actuaciones son aceptables. Gabriel y Peña parecen autenticas colgadas.
La película no aporta nada, ni aprueba ni critica la actitud de los personajes. Se limita a mostrarnos su situación. Y para eso señores, ya tengo yo las calles de una ciudad.
spoiler:
Las drogas y el terrorismo, merecen un enfoque mas serio que el de esta película.
Cuando términa, mal obviamente, lo único que puedes pensar es: Pues ya les vale.