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La historia de dos figuras junto a la fuente
La película comienza en Inglaterra un día de 1935, el más caluroso del año. A pesar de la creciente amenaza de la II Guerra Mundial, Briony Tallis y su familia viven como auténticos privilegiados en su enorme mansión victoriana neogótica. Toda la familia se reúne para el fin de semana, pero el opresivo calor y las emergentes emociones reprimidas crean una soterrada sensación de peligro. Briony, escritora en ciernes, es una chica de 13 años con mucha imaginación. Una serie de catastróficos malentendidos provoca que acuse a Robbie Turner, el hijo del ama de llaves y amante de su hermana Cecilia, de un crimen que no ha cometido. La acusación destruye el amor naciente entre Robbie y Cecilia, además de cambiar dramáticamente el curso de sus vidas.
Introducción. Nueva película de Joe Wright, y, como en Orgullo y prejuicio, nos presenta una historia "más grande que la vida". En la Inglaterra de 1935, los fríos ojos de una precoz escritora que escribe sobre amores apasionados, pero que, cuando lo ve en los ojos de su hermana, es incapaz de reconocerlo. Y de cómo un simple error de inmadurez, confusión, resentimiento... puede crear una catástrofe que marcará la vida de los protagonistas. Explotan las pasiones ocultas y las latentes, los sueños imposibles.
Nudo. El daño ya está hecho. Robbie Turner es culpable y debe ser exiliado. Del universo de la infancia, el amor, a la mentira y la desolación, y también a la amistad. A la guerra. Las lágrimas del protagonista, James McAvoy ante tales escenas. Memorable el plano secuencia de los soldados reagrupados en retirada en la playa. Como si la cámara de Joe Wright fuera una prolongación de nuestros ojos.
Desenlace. (en el spoiler, que remedio). Una historia que debe concluir, y que nos sorprende. La cruda realidad ES.
Expiación venía con mucho bombo y no me ha defraudado. Una historia victoriana de historia no demasiado diferente, pero tan original, emotiva, atrevida y actual. La dirección de Joe Wright es una auténtica delicia, hasta en los momentos más flojos -pocos- la imagen no deja de estar cuidadísima. El guión de Christopher Hampton enriquece la historia al mostrarnos varios puntos de vista. Actores, ambientación, vestuario, música... perfectos.
Dos momentos: Los amantes junto a la fuente. Una escena impresionante, que en unos segundos destila una pasión y un erotismo difíciles de mostrar sin caer en lo chabacano. Y Vanessa Redgrave. Sólo son unos minutos, pero se come la pantalla. Y nos conmueve.
Expiación. Una mujer y un hombre que se aman. "Vuelve, vuelve a mi". (Sigue en el spoiler)
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
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spoiler: La expiación llega, por fin, aunque tarde. Sentiremos una inmensa pena. Por Briony. Por los amantes, que fueron felices sólo por unos instantes.
Odiaremos a Brionny, estúpida y entrometida muchacha. Y la compadeceremos. Por ser culpable, por sentirse culpable. Por arruinar la felicidad por un estúpido capricho.
helen 
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