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EL CHAT Y LAS FLORES DE LOTO
Otros días vendrán viene precedida por las favorables críticas obtenidas en su día por la inquietante La vida de nadie.
Nuevamente, el espectador se sitúa en una posición privilegiada ya que es el único que conoce la verdad que se esconde en el fondo de la trama.
Esta es sin lugar a dudas la gran baza de la película, que consigue mantener el interés y cierta dosis de intriga a la espera de que se produzca el desenlace.
Mientras llega ese desenlace, el desarrollo de la película alcanza un nivel bastante desigual: Se aprecian demasiadas casualidades en demasiado poco tiempo.
El personaje de Cecilia Roth, mujer divorciada, con hija, de 40 años, atormentada, bebedora ocasional y aficionada a mantener relaciones bastante truculentas con hombres que conoce en el chat, a pesar de estar bien interpretado, está cargado de estereotipos de teleserie, lo que al final conforma un panorama con el que resulta muy difícil identificarse, a pesar de que por lo visto pretendía ser un reflejo de la realidad.
En cuanto al padre, es para echarle de comer aparte, y cuando aparece da la sensación de que su única función es servir de soporte a unos cuantos golpes de efecto que por otra parte no resultan nada eficaces.
Es verdad que la magia de las flores de loto se percibe en ocasiones, fundamentalmente de la mano de Resines, brillante en un papel que por su calidad recuerda al personaje de La Buena estrella, con el que transmite toda la sinceridad y vulnerabilidad que era necesaria. Gracias a él percibimos la realidad de la tragedia, tal vez de la predestinación, pero también la importancia del olvido y la necesidad de salir adelante porque ya no hay vuelta atrás. Gracias a él, igualmente, el final de la película deja un sabor agradable y se suma a la lista de los aciertos.
En resumen, un guión muy ambicioso y arriesgado al que desmerece un planteamiento desacertado y unos personajes que tampoco colaboran, lo que termina exigiendo que pongamos mucho de nuestra parte para que la magia de esta historia nos pueda atrapar.
CAROLA 
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