Era difícil abordar un proyecto como este, y por muchos motivos. Es probable que existan muy pocos personajes tan controvertidos como el que nos ocupa, mitificado como héroe por unos y como terrorista y tirano por otros. Ante un reto de tales dimensiones, la postura de Soderbergh parece la única posible desde un compromiso claro con falso aspecto de ambigüedad. Dicho compromiso no es otro que tratar de construir un retrato veraz, sin apasionamiento sobre el personaje y sus circunstancias, mostrando pero no juzgando.
Por poner un ejemplo de algo similar, se me ocurre "Bloody Sunday".
El trabajo de Del Toro es impresionante, transformándose por completo en el Che, en una actuación convincente como he visto pocas. Los secundarios correctos. El director aporta un buen ritmo y pulso narrativo a una historia algo caótica pero sin llegar a ser confusa (narrar una guerra de guerrillas no es tarea fácil, y hacerlo de modo lineal es imposible). La película se centra especialmente en cómo los revolucionarios cubanos lograron el poder por medio de las armas, así como aspectos más cotidianos del protagonista. Hecho en falta un estudio más profundo de la base ideológica del personaje y de sus motivaciones, que solo se nos muestran cuando es ya ministro en Cuba y su conversión en icono del comunismo y la revolución es ya total.
Como era de esperar, ya han salido opiniones afirmando que esta película es un encumbramiento del personaje. Otras afirman, por contra, que se le condena y se le niega su faceta heroica. Efectivamente, ni lo uno ni lo otro. Y eso es lo mejor de esta película. Os recomiendo que la veáis, pero que la veáis sin venda en los ojos, no vayáis al cine esperando reafirmaros en vuestras opiniones o con la intención de despreciar cualquier visión que difiera algo con ellas. Id a ver una historia. Y a los que ya la han visto y sostienen que es claramente partidista... bueno, sinceramente no se que deciros. En serio, no lo entiendo.
No esperéis héroes ni malos malísimos. No esperéis blanco o negro, ni que os expliquen ni os adoctrinen, no esperéis imágenes a cámara lenta con música épica ni a un personaje tonto al que le cuentan las cosas para que nosotros nos enteremos. Esto no se ha hecho para ensalzar o para cubrir de mierda a nadie. Esta película posee la integridad y la dignidad de al menos haber intentado una simple narración de los hechos cuando esto era la única opción moralmente posible.
Y el que busque otra cosa que se alquile "Braveheart" y grite "libertaaaaaaaaad!!!!".
Modificación: Acabo de leer un par de críticas que me han dejado flipando del asombro. En el spoiler dejo una pequeña reflexión que no destripa nada.
spoiler:
Pero vamos a ver. ¿Qué nos está pasando? No hablo de las críticas a la película como tal. Tiene sus defectos, y yo no me voy a poner a defenderla a capa y espada. Pero si defenderé su idea, lo que intenta hacer. Si lo consigue o no es ya tema de cada uno.
Es la primera vez que veo que la gente critica masivamente una película histórica porque "es demasiado objetiva", "se distancia de los personajes", "no busca crear opinión". Esto parte de una concepción del cine histórico tan absolutamente opuesta a la mía que directamente no lo entiendo. Para mi eso son virtudes en una obra como esta. Algunos piden que se ponga al personaje de modo más heroico. Otros exigen su cabeza clavada en un palo, quieren verlo torturando niños y comiendo bebés cada mañana. E incluso hay un tercer grupo, que me deja estupefacto, que exigen que la película se posicione en algún sentido, el que sea, que incluso recurra al sensacionalismo para provocar una reacción en el espectador. Todos usan la palabra "documental" como algo despectivo. "Yo no iba a ver una historia objetiva". Bueno, yo tampoco iba a ver un thriller psicológico cuando fui a ver "Blancanieves". Eso es culpa de nuestros prejuicios o como mucho de una promoción equivocada. Si queréis una película de aventuras por ahí las hay muy buenas.
"Queremos que se moje". Pues se moja. Y tanto que lo hace. De la forma más valiente y arriesgada posible: intentando mostrar la verdad. Y digo intentando porque conseguirlo es imposible. Pero claro, no nos gusta. Queremos blanco o negro. Queremos salir del cine y criticar o ensalzar una película en función de si su ideología coincide con la nuestra. Queremos ver una exposición de nuestras tesis, o al menos de las opuestas para rajar contra ellas. No nos llega con ver que el Che tenía ciertos ideales de justicia social, queremos verlo salvar a un pobre niño de las llamas con música épica de fondo. No nos llega con una clara exposición de su apoyo a la violencia y la pena de muerte. Queremos ver como estrangula con sus propias manos a soldados de Batista y ordena violar a sus mujeres. No nos llega con una actuación que evoca sus ideales románticos y su fanatismo, queremos verlo bailar un tango a la luz de la luna o ejecutar de un tiro en la cabeza a los críticos de Fidel mientras echa espuma por la boca. La simple exposición de hechos nos turba y nos confunde porque no queremos pensar, queremos que nos digan "bueno" o "malo", ya sea para formarnos una opinión sin esforzarnos o para poder atacar o defender las ideas de la película sin remordimientos.
Las cosas no son así. Lo siento, y me duele ser tan duro, pero creo sinceramente que se equivoca quien necesita todo mascadito para poder entender la vida de un personaje como el que nos ocupa. Esto intenta ser una recreación histórica. No es, ni debe ser, otra cosa.
Esta película intenta ser honesta. Valoremos si lo consigue o no. Pero no pidamos que sea deshonesta. El mundo ya lo es de sobra.