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En este mundo
Como en “In this world”, Wintterbottom utiliza el falso documental para denunciar una determinada situación. En este caso, se atreve con el espinoso tema de Guantánamo, una de las más claras demostraciones del pisoteo de los derechos humanos por parte del Gobierno de Bush.
Y como ocurre en tantas ocasiones, la película tiene más valor en sí misma, por su propia existencia, que por las virtudes cinematográficas que posee. El primer tramo de la película es confuso, enredado y deslavazado. El viaje de los tres amigos acaba resultando tedioso, aquí el autor nos muestra obsequia con un planteamiento mal construido.
Cuando llega la prisión, la película consigue asentarse. Al fin y al cabo, se trata de eso, de mostrarnos lo que ocurre en las entrañas, primero de la prisión provisional en Afganistán, y más tarde en la de Cuba. Ahí es donde radica su valor. Siempre es necesario recordar las barbaridades que se cometen en nombre de valores tan excelsos como la democracia, la paz o la libertad.
La película deja una sensación de injusticia, rabia, impotencia y cierta culpabilidad, como no podía ser de otra forma. Pero la peor sensación que deja es que lo que se nos muestra no es más que una mínima parte de lo que puede llegar a ocurrir ahí dentro. Y da escalofríos imaginar como debe ser ese infierno.
Aquí está la contribución de Wintterbottom para acabar con lugares como esta mal llamada prisión. Lugares que no deberían existir. El mundo occidental, el mundo que lucha por el respeto de los derechos humanos, el mundo que vive en democracia, el mundo que defiende la libertad; no se puede permitir tener más “guatanamos”.
kikujiro 
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