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Y si te dan 1.000.000$, ¿comerías mierda?
El problema de adaptar una historia corta a cine radica principalmente, en que hay que saber rellenar huecos. Basado en un relato sencillo, pero estupendo, nos encontramos que el director y guionista Kelly intenta continuar algo de una manera aparatosa. Cierta idea en su ampliación es buena si uno es capaz de difuminar por completo todos los detalles concretos que por desgracia la acompañan y la convierten en ridícula y sobre todo, le quitan fuerza.
La parte de la película que coincide con el original está narrada con estilo, con tensión, con la misma sencillez con la que Matheson escribió su relato. Sólo hay una caja, un botón y un dilema. Aunque, siendo sinceros también está, para facilitar la continuidad, estropeada por escenas y detalles verdaderamente innecesarios, como podría ser el tema de las deformidades, la NASA, el colegio...
El problema es que cuando Kelly deja de tener el amparo de adaptar algo que ya existía y era bueno, comienza a intentar explicarlo y enredarlo para nada. La historia comienza a introducir elementos fantásticos que no le pegan, situaciones incoherentes y a menudo incluso, cómicas, que es algo que tristemente pasa cuando quieres hacer que una situación sea tensa sin saber cómo. Todo el aspecto de los empleados, escenas como la del agua, o el "sentí amor", solo consiguen distanciarte de una historia que era genial cuando era sencilla, y que si Richard Kelly hubiera intentado continuar con sencillez, con su mismo planteamiento ajeno al relato sí, pero con sencillez, habría resultado mucho más efectiva.
Por tanto, nos quedamos con una película que solo tiene tensión al principio y al final, con un desarrollo que falla por carecer de tensión e interés alguno, por contener escenas que de mal hechas y planteadas que están resultan cómicas, y por una fantasía que es completamente innecesaria o al menos esa es la sensación que deja por estar tan mal implementada.
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spoiler: Richard Kelly consigue buenos momentos, como ponerte un nudo en la garganta cuando pulsan el botón. Aprovecha además un aspecto que mejora al relato original, ya presente en la versión del capítulo "The Twilight Zone", a pesar de que a Matheson le disgustó (así que no quiero imaginarme lo que pensará de esta película), que es cuando el vendedor vuelve, les da el dinero, y suelta un correctísimo: "ahora reprogramaremos la caja y se la daremos a alguien que, les podemos garantizar, no conocen". Con eso, uno ya sabe que ahora ellos corren riesgo, que quizás ellos mataron al que pulsó antes el botón, y que todo sigue un ciclo en el que si alguien actúa como ellos, les matará. ¿Por qué van a ser los siguientes compasivos con nosotros, si nosotros no lo fuimos con el anterior?
Pero por desgracia, los personajes son curiosos y se ponen a investigar, dando con una organización ridícula con empleados en todas partes, que te miran continuamente alelados y que les sangra la nariz a ratos. Además, están las escenas ridículas como el viaje al entrar en las puertas de agua, y que acaba con una "caja" de agua sobre su mujer, que llegó ahí tras quedar inconsciente por tocarla un hombre por el que había sentido amor a causa de su deformidad.
Afortunadamente, vuelve a lo esencial en la última parte de la película, el aspecto cíclico de la caja, que aunque podría estar mejor narrado vuelve a ser tenso y pierde la ridiculez que había conquistado la película durante al menos una hora. Pero el mal sabor de boca sigue ahí, y uno no deja de pensar que para hacer una explicación así de mala, es mejor que no te lo expliquen y se centren en crear tensión, sugerir y plantearte el dilema y las consecuencias.
Por eso creo que Kelly intuía cómo se podía mejorar el relato de Matheson, pero simplemente, carecía de verdadera capacidad para conseguirlo.
Komond Deckard 
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