Una pauta reiterada en la cinematografía japonesa es el sadismo. El comportamiento de la persona sádica implica "un gozo o disfrute" al causar dolor a otra persona. Esta cinta de Takashi Miike es un reflejo de las actitudes sádicas que se esconden en el interior de la gente.
spoiler:
Un hombre que busca una relación de pareja, se entusiasma y enamora de una mujer mucho más jóven que él. La relación entre ambos comienza con misterio e intriga, pero finalmente es "castigado y torturado" por la mujer, por "supuestamente" haber empleado una deshonesta estrategia para conocerla: un casting (audition). El autor relaciona el comportamiento sádico con dolorosas y crueles experiencias durante la infancia.