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Qué maravilla, joder!! Fascinado de siempre por lo que conllevan los sueños, los misterios de la psique, Jung, el amor desde un punto de vista a lo Rojo Y Negro y los infocomerciales de la familia Bold (aunque poco o nada tengan que ver), esta película me ha llegado. No podría extenderme por varios motivos, entre ellos el que quiero merendar un lo que pille del frigorífico pero ya, y también que es algo muy subjetivo, ¿no?, pero llevaba tiempo sin estar a punto de llorar por una película. Porque es creíble, y humana, y la chica no es guapa pero para él, para uno mismo, igual es lo mejor del mundo, y se defiende el azar, el caos, y los sueños siguen actuando como mecanismo de defensa, golpeando a la necia y horrible realidad, pero sobre todo a los que creen que lo soñado es absurdo, irreal e inmaduro. Y por ese humor tan de forero, por la versión del After Hours de la Velvet, por la máquina del tiempo, por el chuzo de Gael cuando la ve, a ELLA, tonteando con otro, y por el derroche de imaginación y cacharros locos DIY. Pero sobre todo por esos últimos 10 minutos, ese rush de descalabros emocionales de Gael e intentonas en vano por conseguir a Charlotte, la única que parece ver las cosas de un modo que merece la pena. Y ese final, joder, que tierno... sin saber si se ha vuelto a quedar fritanga o le acaricia el pelo como muestra definitiva de que cede.
Jark Prongo 
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