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Casi que debería pedír perdón.
La ví en su estreno, y me pareció un tostón. Y, como tal que la recordaba, así la puntué aqui.
En mi descargo, he de decír que fuí al cine con una chica que entonces era mi novia, más bonita que un día de primavera, y que estuve más por ella durante la proyección que por la peli en sí. No me arrepiento, pero reconozco que fué un error.
Porque anoche la volví a ver, y quedé sobrecogido: unas interpretaciones asombrosas (tan sólo chirría el jovencito), una fotografía sublime, una ambientación perfecta, y un guión que consigue hacer de un argumento simplísimo una verdadera maravilla.
Un personaje que vive una fantasía para aumentar su ego, otro que desea olvidar quien fué, uno más que se arrepiente de su pasado pero su fidelidad le impulsa a volver a las andadas, otro más que se deja llevar por las leyendas para olvidar sus defectos, otro que vive fingiendo ser justo cuando es el más cruel... La descripción de los personajes es sublime, rayana a la perfección, los diálogos aumentan su profundidad al tiempo que la historia se desarrolla, y los sentimientos más intimos de los personajes, a cual más tortuoso, se exponen de una forma rotunda y extremadamente eficaz.
El western nunca ha sido uno de mis géneros favoritos, desde luego que no, pero tras revisar una película tan excepcional como ésta, que en su momento no supe valorar, mejor hago caso al amigo Txarly y reviso alguna que danza por mi memoria como pasable o tan sólo buena, a ver qué nuevas sorpresas me depara el bucear en la memoria.
Absolutamente recomendable, incluso para poco aficionados al western como el que esto suscribe, aunque avisando que, tras verla, pocas cosas tendrán para decír, habida cuenta de la perfección con la que casi todas las críticas anteriores han reflejado las sensaciones que despierta esta absoluta joya.
Kingo 
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