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Según la ves te dan ganas de teletransportarte
De verdad que la falta de ideas empieza a ser preocupante, ya no saben que inventar, y encima mira que inventan mal los condenados.
Ni más ni menos que tipos que se teletransportan de un lugar a otro. Que si ahora estoy en Madrid, y en un segundo en lo alto de una pirámide en Egipto, que cosas señores, que cosas.
Lo malo es que tanto el protagonista, como el otro teletransportista, parecen el Correcaminos, solo les falta el ¡Bip! ¡Bip!. Se mueven tan rápido como este, lo que pasa es que el ave tiene más salero que estos dos tíos juntos.
Son perseguidos por una Secta fanática, estilo Matrix, que original, que van en contra de ellos por una chorrada enorme: Solo Dios puede tener la facultad de poder estar en todos los sitios. Tontería de razonamiento, pues que yo sepa solo están en uno a la vez, pero que se le va ha hacer, para algo tienen que estar los malos.
Lo peor no es que la película sea mala, mala, mala. Que los actores estén mal, mal, mal. Lo peor está en que lo dejan todo preparado para una segunda parte ¡Dios mío! Seguro que se creían que está mamarrachadilla iba a tener algún éxito, volver a ver para creer.
Yo en el cine me teletransporté a otro mundo, en ese momento me era difícil soportar este.
En fin, no creo que merezca gastarse las pelas en ver esta mediocridad.
antipseudo 
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